Defensa Del Deudor, S. C.

¿Cómo trabaja un cobrador?

¿Un cobrador te está ofreciendo un descuento para que pagues tu deuda? ¡Cuidado! Podría ser un engaño!

No te pierdas nuestros programas de radio en vivo, todos los lunes a las 3 pm y los jueves a las 9 pm: www.radioddd.org

Suscríbete a nuestro canal de Youtube

_______________________________________________

Si las deudas se han convertido en un problema en tu vida, contáctanos, podemos ayudarte.

Defensa Del Deudor, SC.

contacto@dddmx.org

(0155) 4440 0690, 8464 3885, 8464 4900

www.defensadeldeudor.org

Video: ¿Qué es Defensa Del Deudor?

Programas de radio de asesoría en vivo, lunes 3 pm y jueves 9 pm: www.radioddd.org

Reglas que tienen que respetar los despachos de cobranza

Con el propósito de poner fin a las malas prácticas que realizan los despachos de cobranza, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) publicó este martes en el Diario Oficial de la Federación (DOF) las reglas de operación de los despachos.

Aquí te presentamos 8 de las más importantes:

• Los despachos sólo podrán comunicarse o presentarse en un horario de 7:00 a 22:00 horas, de acuerdo a los husos horarios en que se encuentre el deudor.

• Ya no podrán “utilizar nombres o denominaciones que se asemejen a las de instituciones públicas”.

• Tampoco podrán utilizar números de teléfono que aparezcan en el identificador de llamadas como “confidencial“, “oculto“, “privado” o con cualquier otra expresión o denominación semejante que imposibilite su identificación.

• Los cobradores tienen prohibido “amenazar, ofender o intimidar al deudor, sus familiares, compañeros de trabajo o cualquier otra persona que no tenga relación con la deuda”.

• Las entidades financieras deberán supervisar las actividades de cobranza de los despachos que contraten, además de poner a disposición de sus clientes los datos para que los puedan identificar y localizar.

• En el primer contacto con el deudor, los despachos de cobranza deberán informar “nombre, denominación o razón social del despacho de cobranza y de la persona encargada de realizar dicha actividad; domicilio, número telefónico y nombre de las personas responsables de la cobranza; entidad financiera que otorgó el crédito, préstamo o financiamiento de que se trate; contrato u operación motivo de la deuda en que se basa la acción de cobranza; monto del adeudo y fecha de cálculo; condiciones para liquidar el adeudo; domicilio, correo electrónico y número telefónico de la unidad administrativa de la entidad financiera que recibirá las quejas por malas prácticas de cobranza”.

• Las entidades financieras deberán informar trimestralmente a la Condusef el número de quejas relacionadas con la gestión de los despachos de cobranza.

• Quienes consideren que sus derechos han sido vulnerados podrán presentar una queja vía electrónica contra la entidad financiera a través del Registro de Despacho de Cobranza (Redeco).

Las disposiciones entrarán en vigor mañana y las entidades financieras tendrán 90 días para dar cumplimiento a las obligaciones establecidas por la Condusef.

¿Por qué la gente deja de pagar sus deudas?

Ya no puedo pagar mis deudas

Martha fue cliente del banco por más de 25 años, tuvo varios créditos con ellos; los cuales siempre pagó puntualmente, pues tenía un trabajo aparentemente estable. Pero un día todo cambio. La empresa en la que laboró toda su vida quebró en 2008 y se quedó de un día a otro sin trabajo. Con sus ahorros pudo medianamente pagar parte de sus deudas, pero también necesitaba dinero para vivir en lo que se colocaba en un nuevo empleo, cosa muy complicada porque Martha tiene más de 50 años. Un día, se dio cuenta de que ya no podía pagar más a los bancos.

Roberto tiene un negocio el cual le permitía tener varias tarjetas de crédito y siempre pagó sin problemas, pero desde hace varios meses sus ventas bajaron dramáticamente, la inseguridad en su estado ha afectado al comercio en general. Ha usado las tarjetas para vivir, y sacado de una, para pagar otra, pero ya llegó al límite. Ya no hay más créditos y su deuda es enorme.

Norma y Enrique pagaban su hipoteca y sus créditos cada mes puntualmente. Hoy ya no pueden hacerlo, uno de sus hijos enfermó gravemente y las cuentas hospitalarias y de medicamentos son muy altas. Ahora mismo han agotado todas sus líneas de crédito, vendieron sus carros y apenas alcanza el dinero para vivir, atender a su hijo y medio pagar la hipoteca de la casa que habitan actualmente.

Manuel, el mayor de tres hermanos, compró un coche por medio de financiamiento para usarlo como taxi. Por desgracia se lo robaron en diciembre pasado y el seguro -por un tecnicismo en el contrato- no le pagó. Ahora se ha quedado sin el trabajo que desempeñaba como taxista y con la deuda del coche. Con dos hijos, una esposa y un tercer hijo en camino, no sabe lo que va a hacer.

Santiago fue a comer a un restaurante con su pareja, al intentar pagar la cuenta, su tarjeta de crédito “no pasó”. Al llamar al banco para saber el porque de esta situación, le informaron que su tarjeta había sido bloqueada pues presentaba varios movimientos irregulares por más de 25 mil pesos (que por supuesto él no hizo). Metió su reclamación por cargos no reconocidos ante el banco como señalan los parámetros, esperó el tiempo que marca la ley para su respuesta, al final, el banco dictaminó que la deuda sí se le podía cobrar. Hoy sigue en proceso su caso ante la CONDUSEF, tiene tres meses de atraso, pues no piensa pagar por algo que él no gastó.

Estos testimonios son solo unos pocos ejemplos de la problemática que atraviesan hoy por hoy, millones de mexicanos que no pueden cumplir con sus obligaciones financieras. En estudios que hemos realizado, la Organización Nacional de la Defensa del Deudor ha comprobado que la inmensa mayoría de las personas que dejan de pagar sus deudas, lo hacen porque “algo pasó”; pérdida del empleo, desplome en sus ventas o una controversia con la institución financiera las principales causas.

Las cifras

Un estudio realizado, durante el primer trimestre del 2015 indica que, de cada diez personas que dejan de pagar sus deudas:

Siete lo dejaron de hacer porque perdieron su empleo, sus ventas bajaron o hubo un evento externo (enfermedad, accidente, etcétera) que los impactó negativamente en sus ingresos de forma severa.

Dos dejaron de pagar porque tienen algún tipo controversia con la institución financiera, como cargos no reconocidos o seguros no contratados.

Finalmente, solamente una persona de cada diez, dejó de pagar sus deudas porque simplemente ya no quiere hacerlo.

¿Es el deudor el único culpable de esta situación?

“La falta de cultura financiera es un factor muy importante” nos dice el Dr. Gerardo Venegas, director general del área jurídica de Defensa Del Deudor, “ya que la gente se sobre endeuda porque no conoce su límite máximo de endeudamiento y además, piensan que su estabilidad económica será algo permanente, cuando eso es muy difícil que suceda, dadas las circunstancias de inestabilidad financiera que atraviesa el país en estos momentos.” señala y continua: “Claro está, también los bancos y demás empresas que otorgan créditos tienen gran parte de la culpa, pues ofrecen créditos a la ligera, sin percatarse antes de la capacidad de pago del cliente”, afirmó.

¿Qué hacer cuando se quiere, pero ya no se puede pagar una deuda?

El primer paso es aceptar esta situación. Nunca pagar deudas viejas contrayendo deudas nuevas, pues eso es hacer un hoyo para tapar otro y no solucionará nada al mediano o largo plazo, al contrario, solo incrementará la deuda de forma importante. Aceptar que ya no podemos pagar nuestras deudas a tiempo es lo ideal.

Después hay que valorar los alcances legales que puede tener nuestro problema. “Medir el nivel de riesgo de demanda del deudor es fundamental para poder proteger sus bienes jurídicamente hablando” dice el Dr. Venegas; “saber cuanto tiempo se lleva sin pagar, cuanto dinero debe, tipo de acreedor y también el tipo de crédito que ya no se puede pagar, nos dirá cual es su nivel de riesgo de ser demandado por su acreedor” dice y agrega: “Un nivel de demanda alto, requerirá seguir una estrategia más agresiva y puntual por supuesto”, comenta.

Lee: Niveles de riesgo de demanda dependiendo de cada acreedor

Ya una vez definida una estrategia a seguir, el deudor tendrá un camino bien definido para acabar con sus deudas, no importa el tipo o monto de las mismas. Reestructurar la deuda o buscar negociar una quita o descuento son dos de las opciones que se podrán contemplar -entre otras- dependiendo de cada caso.

El Dr. Venegas añade: “Lo importante es que el deudor sepa que siempre habrá opciones viables financiera y jurídicamente hablando para que pueda pagar sus deudas, de acuerdo a su situación particular. Aquí no le vamos a ayudar a nadie a que no pague, sino todo lo contrario, le vamos a ayudar a la gente a que pague, pero de una forma que se acomode a sus circunstancias financieras actuales”, finalizó.

El acreedor (el que sea), siempre buscará llegar a algún acuerdo con el deudor mucho antes de iniciar un proceso judicial en su contra. Solamente hay que tener un plan bien definido y estructurado para alcanzar la meta: pagar sus deudas.

Aquí en la Organización Nacional de la Defensa Del Deudor, SC. tenemos más de seis años trabajando y hemos ayudado a más de 17 mil personas a acabar con sus deudas, siempre logrando para todos ellos convenios justos, para que paguen sus deudas con cantidades que se acomoden a su bolsillo y en el tiempo que necesiten.

¿Quieres saber más acerca de como te podemos ayudara acabar con tus deudas? Lee esto:  Clic aquí

http://www.defensadeldeudor.org